MARIA....LA DE LOS OJOS TRISTES
Maria son 5 letras, es probablemente el nombre más común que existe, Maria son muchas personas, pero cuando hablamos de Maria, nuestra Maria, la gallega de Coimbra, sabemos que no hay otra igual.
Maria es alta, morena, pero sin duda lo que más llama la atención en ella, son los ojos, azules algunos días, y grises verdosos otros, conforme la ropa, y conforme el ánimo. La mirada de Maria es triste, porque los párpados caen abruptamente cerrando el ángulo externo del ojo en un arco pronunciado.
La nariz aguda y la boca pequeña, encajan en armonía en su rostro. Maria, la de la mirada triste, la de la sonrisa bonita.
Si hubiese una palabra para describir a Maria sólo podría ser buena. Existen personas buenas por naturaleza y otras que pueden ser buenas. Maria es buena por naturaleza, tiene un corazón tan grande que “hasta duele”, como dirían en Portugal, Maria lo da todo por todos, no interesa si es del círculo de amigos o si es de fuera, simplemente lo da. Pero me agrada ver que cada vez lo da menos. Me consta que le han hecho mucho daño, a veces sin querer pero la mayoría queriendo, y eso ha marcado su corazón, tanto y de tal modo que ahora aunque no consiga ser mala, por lo menos es menos buena.
Como buena gallega es indecisa y tardona, pero se le quiere y rara vez una persona consigue estar enfadad mucho tiempo con ella. Además cuando los otros se enfadan con ella, sufre, sufre más que nadie, tanto que te pide perdón sin tener la culpa.
Conocí a Maria hace 4 años, me acuerdo perfectamente, fue en nuestro Club de Rugby, nuestra segunda casa los fines de semana, donde pasamos largas horas bailando, fue una noche de sábado, pero apenas hablé con ella ese día, y después pasaron meses hasta que la volví a ver, nunca imaginé que sería una de las personas más importantes de mi vida. Fue una postgraduación en Medicina Legal, que yo no tenía la mínima intención de hacer la que nos unió. Pasamos muchas horas sentadas en aquella clase, hablando de nuestras cosas cuando nos aburríamos que era casi siempre, y contándonos nuestra vida, y riéndonos con las tonterías que se le ocurrían a Daniela.
Pasaron los meses y la empatia era tal, que la amistad llegó sola fácilmente y sin hacer nada, hasta hoy, ahora hay un elemento nuevo en el grupo, bueno hay vários, creo, pero en especial hay uno nuevo para mi, es Ricardo claro, y quiero agradecerte todo lo que has hecho por mí en este sentido, aunque sé que me vas a decir que no has hecho nada, pero quiero que sepas que has sido una pieza crucial, para contribuir a que él esté aquí hoy conmigo. Me has dado tu apoyo en todos los aspectos, me has aconsejado, me has animado cuando estaba al borde de acabar todo muchas veces, me has ayudado a tener paciencia, y sobretodo me has ayudado a tener fé en mis presentimientos, y a creer en mí un poco, porque ¿Sabes?, creo que el problema es que creemos poco en nosotras.
No tengo palabras para agradecer toda la compañía que me has hecho estos años, y que veo el abismo cuando pienso que tu vida aquí se ha acabado, y me partía en dos cuando veía las ganas que a veces tenías de marcharte. Me acuerdo cuando decías: “No te preocupes que no me voy de aquí sin dejarte colocada”, ahora me sonrio cuando veo que Ricardo está bastante a mi lado, pero quiero que sepas que siento de la misma manera que te vayas, porque has dejado un gran vacio en mi vida, pero sé que no podía hacer nada para impedirlo porque la vida tiene estas cosas, te da la amistad tan grande de una persona, pero luego te la quita.
Pero ahora que mi madre ha comprado la casa en Santiago sé que nuestra amistad va a ser para siempre, ya lo sabía antes, pero ahora estoy totalmente segura. Cuando te haces amiga de una persona de la forma que tu y yo somos amigas, que somos como dos hermanas postizas, tienes aquella sensación de que serás amiga para siempre, porque no me imagino mi día a día sin que tu estés, no puedo concebir no salir contigo un fin de semana, o comer en el telheiro una vez por semana, hablar de cómo hemos engordado últimamente, de lo mucho que comemos, cotillear de lo que pasa en España, de lo que pasa en Portugal, en el hospital, de llorar y reír juntas, de ir de compras, porque quiero que sepas que eres con la única persona que me gusta ir de compras, antes de conocerte iba siempre sola, ahora me encanta ir contigo…bueno y de cualquier cosa que me pase en la vida. Como los matrimonios que llevan 40 años casados, pero es que si te das cuenta nosotras hemos hecho en 3 años lo que muchos matrimonios no hacen en toda su vida. Afortunadamente supimos llevar la crisis, y de repente un día volvimos a dejar de discutir por todo. Sé que en ese periodo tu te culpaste muchas veces cuando discutíamos, aunque yo también tal vez no supe comprenderte ni apoyarte en aquella fase infernal que pasaste por culpa de Rosario, a la cual espero que puedas un día dar un puntapié en la espinilla como debe ser.
Maria, como ven, no sólo son 5 letras. Maria es mi mejor amiga.

universo propio dijo
Hola, primero gracias por pasarte por mi blog y opinar. Y en cuanto a tu post, pues que conserves esta amistad porque no siempre es facil encontrar una así, yo la he encontrado hace apenas un año y entiendo perfectamente cada palabra que escribes en tu post...así que a cuidar estas amistades tan especiales, porque para mi es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida!
Saludos.
7 Diciembre 2005 | 03:21 PM